Lic. Prof. Carla Prudencio | Sociedad Argentina de Simulación – SASIM.

Hoy en día la simulación clínica ha tenido un desarrollo en complejidad y volumen en la ultima década y desafía a los responsables de instituciones de salud y educativas a repensar su organización en los programas de simulación clínica. El modelo organizacional de SimZone creado por Christopher Roussin y Peter Weinstock del Hospital de Niños de Boston nos presenta 5 ejes claves de organización y una clasificación de niveles de aprendizaje en zonas.

El modelo organizacional innovador de SimZone permite desarrollar un sistema de aprendizaje longitudinal que se puede aplicar en instituciones de atención medica y en instituciones educativas.

Los puntos claves del modelo para desarrollar las simulaciones acorde a las necesidades especificas se basa  en los participantes, los  objetivos de aprendizaje, el grado de realismo y fidelidad (señal y ruidos) y el rol docente en el abordaje del debriefing y feedback.

Cabe destacar que el grado de fidelidad y autenticidad tiene que ver con la señal que indica la información deseada y el ruido que indica cualquier elemento que inhiba el reconocimiento por ejemplo falla de equipos y uso de actores. Utilizando la señal para indicar la información clínica clave para el alcance del objetivo y el ruido para generar el grado de distracción intencional en el caso clínico.

Las simulaciones clínica se dividen en 4 zonas, desde la zona 0 a la zona 4. La zona 0 esta centrada en el autofeedback automático por medio de plataformas virtuales, realidad virtual y aplicaciones, sin la presencia del instructor y mayormente de manera individual con practica repetitiva. 

La zona 1 incluye entrenamiento de Hands-on centrada en técnicas y procedimientos clínicos con la orientación y feedback  de un instructor experto en el tema para equipos parciales  y grupos de alumnos especializados. Los objetivos implican cómo aprender, practicar y ocasionalmente qué y cuándo hacer algo de acuerdo a los estándares de la práctica. Se utiliza el principio de pausa para guiar el aprendizaje  en tiempos breves.

En zona 2 empieza la magia de sumar los aprendizajes de las zonas anteriores, y  la suma de habilidades en situaciones clínicas agudas o con deterioro clínico con el feedback durante y/o a posterior del escenario clínico simulado. Los objetivos de aprendizaje implican la construcción de habilidades clínicas contextualizadas y existe una mayor complejidad en relación a lo que se debe hacer, cuándo y cómo hacerlo. 

La zona 3 implica situaciones clínicas a resolver por el equipo real o nativo, centrado en el trabajo en equipo, manejo de recurso en crisis (CRM) y sistemas, utilizando una conversación reflexiva estructurada guiada, sobre la acción denominada debriefing. El debriefing es guiado por un facilitador entrenado, con la intención de promover el descubrimiento de las presunciones y valores que guiaron la conducta del equipo. Los objetivos de aprendizaje promueven la comprensión de la conducta del equipo, sus causas y reflexionar sobre el cambio positivo.

Llegamos a la ultima zona; en la zona 4 no hay simulación, son ambientes reales con la utilización de la conversación reflexiva  estructurada (debriefing) en la practica clínica real.

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  • Roussin C, Sawyer T, Weinstock P. BMJ Stel 2020; 6:262–267.